Los elefantes son los únicos animales de la creación que (afortunadamente) no pueden saltar.
En el Nuevo Testamento en el libro de San Mateo dice que "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un rico entre al Reino de los Cielos". El problemita es que San Jerónimo, el traductor del texto, interpretó la palabra "Kamelos" como camello, cuando en realidad en griego "Kamelos" es una soga gruesa con la que se amarran los barcos a los muelles. En definitiva el sentido de la frase es el mismo pero ¿cuál parece más coherente?
Cuando los conquistadores ingleses llegaron a Australia se asombraron al ver unos extraños animales que daban saltos increíbles. Inmediatamente llamaron a un nativo (los indígenas australianos eran extremadamente pacíficos) e intentaron preguntarles mediante señas qué era eso. Al notar que el indio siempre decía "Kan Ghu Ru" adoptaron el vocablo ingles "kangaroo" (canguro). Los lingüistas determinaron tiempo después el significado, que era muy claro: los indígenas querían decir "No le entiendo"
Sabias que es imposible chuparse el codo
El 80% de las personas que leen este texto intentarán chuparse el codo.